La británica E.L. James publicará la semana que viene la primera de la esperada trilogía: 50 sombras del Gayumbo

Portada del libro 50 sombras del Gayumbo

Portada del libro 50 sombras del Gayumbo

Cincuenta sombras del Gayumbo (en inglés: Fifty Shades of torito guapo) narra la historia de Anastasia «Ana» Steele, una gayumbera de 21 años que cursa la LOMCE en El instituto de los Remedios, y que vive con su mejor amiga, Katherine Kavanagh, la Mary; quien escribe para el periódico Ubrique Desinformación. Debido a un resfriado, La Mary persuade a Ana para que tome su lugar en la entrevista que le haría a Christian Gayumbo, un joven toro rico y exitoso. Ana se ve atraída inmediatamente por el astado, pero también lo encuentra intimidante. Como resultado la entrevista no sale del todo bien y le deja a Gayumbo una mala impresión —o al menos eso es lo que ella cree—. Ana trata de consolarse a sí misma usando el corazón (el órgano no, el otro) con la idea de que lo más probable es que no lo volverá a ver. Sin embargo, se sorprende cuando Gayumbo aparece en la ferretería del Puente de Currilloja donde trabaja. Durante la compra de varios artículos, incluyendo ataduras de cables y cuerdas, Ana le informa a Gayumbo que la Mary quiere fotografías de él para el cartel del Toro del Gayumbo de 2016. Gayumbo le da a Ana su número de teléfono, lo que hace pensar a Ana que ella le gusta y empieza a sentir humedad. La Mary presiona a Ana para que llame a Gayumbo y organice una sesión de fotos con su amigo el fotógrafo Avelino. Al día siguiente, Avelino, la Mary y Ana llegan al Hotel de los Mellis donde Gayumbo está hospedado, la sesión de fotos se lleva a cabo y el toro invita a Ana a tomar un café con toda la intención de ponerla apuntando a las coordenadas Latitud: 40.2179122, Longitud: -1.9919492 (Cuenca). Ambos hablan sobre sus vidas y Gayumbo le pregunta a Ana si está saliendo con alguien, específicamente con Avelino. Ana responde que no está saliendo con nadie, después Gayumbo le pregunta sobre su familia. Durante la conversación, Ana se entera de que Gayumbo es soltero, pero que no es del tipo de toro de «flores y corazones». Esto intriga a Ana, sobre todo después de que la rescata de la trayectoria de un niñato en bici que estuvo a punto de atropellarla en la Avenida de España. Sin embargo, Ana cree que no es lo suficientemente atractiva para Gayumbo, como lo es su amiga la Mary, que está buenísima. Después de terminar sus exámenes Ana recibe un paquete de Gayumbo (no es todavía el paquete que esperáis), que contiene los tres volúmenes de las primeras ediciones del premio nobel de literatura  Gayumbo y Yo, lo que la aturde. Esa noche Ana va al Novo Sitio con sus amigos, pero ya han traspasado el negocio y está cerrado por lo que se van a otro bar en el que termina emborrachándose y enviándole un whatsApp a Gayumbo para preguntarle por qué le envió los libros, pero él no le responde y le informa que va a ir a recogerla debido a que en ese estado de ebriedad será más fácil zumbársela. Ana sale a tomar aire fresco, entonces Avelino intenta besarla a la fuerza y es interrumpido por Gayumbo. Ana accede a que Gayumbo la lleve a casa, pero antes descubre que su amiga la Mary ha estado coqueteando con el hermano de Gayumbo, Cacharrero. Al despertarse a la mañana siguiente, Ana se halla en la habitación del Hotel de los Mellis donde Gayumbo se hospeda, éste la reprende por no cuidarse adecuadamente, llega incluso a llamarla Massiel. Gayumbo entonces revela que le gustaría ir a escuchar la berrea con ella, para después mencionar que debe llenar el papeleo antes de que empecemos a darnos latigazos vestidos con piel de Ubrique, pero ella sube al ascensor y él la besa. Anastasia va a su cita con Gayumbo, quien pilota su helicóptero, Charlie Tango, hasta su apartamento en Sierra Alta (Benaocaz). Una vez allí, Gayumbo insiste en que firme un acuerdo de confidencialidad que le prohíba hablar de lo que hagan juntos, lo que Ana se compromete a firmar. También menciona otros documentos, pero primero la lleva a una habitación llena de juguetes BDSM y otros equipos. Allí Gayumbo le informa que el segundo contrato será uno de dominación y sumisión y que no habrá relación romántica, sólo una relación sexual, es decir, sólo placa-placa y nada de besitos ni abracitos después, como mucho un correazo por la espalda para cada uno. El contrato incluso prohíbe a Ana tocar a Gayumbo o hacer contacto visual con él. Cuando Gayumbo le está explicando esto, Ana le revela que es virgen, pero de verdad, no como las que aseguran ser virgen y tienen niños, cosa que Gayumbo soluciona en 5 minutos. A la mañana siguiente, Ana y Gayumbo tienen una vez más relaciones sexuales, sólo que son interrumpidos por una vaca, la madre de Gayumbo, quien llega momentos después de su encuentro sexual. Su madre se sorprende al ver a Ana ahí, ya que daba por sentado que Gayumbo era homosexual, porque nunca lo había visto con una mujer. Más tarde Gayumbo lleva a Anastasia a comer, donde le revela que perdió su virginidad a los quince años con una de las ovejas amigas de su madre y que sus anteriores «relaciones» dominante/sumisas fracasaron debido a la incompatibilidad. Planean reunirse de nuevo y Gayumbo lleva a Ana a su casa, donde admite a La Mary que Gayumbo la ha dejado que no puede ni andar. En los días siguientes, Ana recibe varios paquetes de Gayumbo. Estos incluyen un ordenador portátil para que los dos se puedan masturbar a través de correos electrónicos, ya que Ana nunca antes ha tenido una computadora personal, y esto es parte del contrato dominante/sumisa. Ana y Gayumbo intercambian correos electrónicos, donde Ana se burla de él porque lo sueltan por la calle Jesús Nazareno todos los años y le indica que hay varias partes en el contrato que no quiere aceptar, como por ejemplo, comer solamente gominolas de lo de Bartolo. Ana más tarde se reúne con Gayumbo para discutir el contrato, y se abruma por todo lo que rodea al BDSM y por el hecho de mantener una relación exclusivamente sexual con Gayumbo que no es romántico por naturaleza. Debido a estos sentimientos Ana deja a Gayumbo y no lo vuelve a ver hasta su graduación en el Instituto de Nuestra Señora de los Remedio, donde es un orador invitado. Es en este momento cuando Ana está de acuerdo en firmar el contrato dominante/sumisa. Ana y Gayumbo, una vez más se reúnen para discutir el contrato, dónde tratan los límites infranqueables de Ana. Ana recibe por primera vez una cornada de Gayumbo, lo que los deja a ambos seducidos y un poco confundidos por la interacción. Esta confusión se agrava por los regalos espléndidos de Gayumbo y por el hecho de que la lleva a conocer a su familia. A pesar de esto, los dos continúan con el plan, aunque Ana no ha firmado todavía el contrato. Después de conseguir un trabajo en Benamahoma Independent Publishing, Ana se ve más presionada por las restricciones del acuerdo de no divulgación y la compleja relación con el astado. La tensión entre la pareja llega a un punto en el que Ana le pide a Gayumbo que la castigue con el fin de mostrarle cuan extrema podría ser una relación BDSM. Gayumbo cumple la petición de Ana, golpeándola con un gamón humeante, sólo para que Ana se dé cuenta de que los dos son incompatibles. Devastada y con el lomo calentito, Ana deja a Gayumbo y regresa al apartamento que comparte con la Mary, eso sí, los regalos se los quedó todos. Escrito por: Pepi Petón Húmedo

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